La única prueba que podemos dar a alguien de nuestro cariño
es sufrir por él siempre que lo necesite.
Muchas veces la amistad no es más
que el paraguas que se abre cuando empieza a llover,
cuando la desgracia sale al paso.
Y duele...
La única prueba que podemos dar a alguien de nuestro cariño
es sufrir por él siempre que lo necesite.
Muchas veces la amistad no es más
que el paraguas que se abre cuando empieza a llover,
cuando la desgracia sale al paso.