Estos dos vídeos recogen la corta pero intensa experiencia de Matt y Ginny, los padres de Eliot Mooney. En una revisión de embarazo, dos meses antes de nacer, vino la mala noticia: Eliot tenía Trisomía 18, un defecto congénito que planteaba muchas dudas en el proceso. Los médicos tenían pocas esperanzas de que pudiese nacer, y al final ocurrió lo que pocos creían posible; una vez nacido, le dieron tres meses de vida, y no se desviaron mucho en sus cálculos. Eliot nació, y vivió noventa y nueve días. Sus padres lo sabían, los familiares también, todos sabían que Eliot no se quedaría con ellos mucho tiempo. Sin embargo, quisieron vivir ese "ratito" de la forma más feliz posible. Lo que importaba era que Eliot estaba con ellos.
Van pasando los días y la sonrisa no desaparece de la cara de los padres. Eliot es su tesoro, aunque el sufrimiento persiste. Eliot, con un pulmón atrofiado y un orificio en su corazón, les da la vida. Podemos escuchar varias veces "We are so proud of you" ("Estamos tan orgullosos de ti") ¿Cuántas veces nos hubiese gustado escucharlo a nosotros? Es tan curioso, tan paradójico que una historia así pueda unir tanto a la familia y amigos, y que a algunos nos deje sin palabras...
Noventa y nueve días. Noventa y nueve globos. Noventa y nueve razones para que la alegría y las ganas de vivir le ganen la partida a la fatalidad. Noventa y nueve días que Eliot y sus padres vivieron a pleno pulmón.
¿No va siendo hora de vivir nuestro día a día de igual forma?
PD. El padre es el narrador y el vídeo no está subtitulado, así que quizá no se entienda lo que dice. Lo visual es importante, se puede seguir la historia sin palabras. Quizá la sensibilidad de alguno se vea amenazada, pero tenía que contarlo.