viernes, 31 de agosto de 2007

81. Carmen

Cada vez falta menos para que llegues. No sabes las ganas que tenemos todos de verte, de saber cómo eres. Igual que ocurrió con el ratón colorao, ya hay dos bandos diferenciados: en uno están los que piensan que nacerás laurista o "tíabuena", y en el otro los que piensan que nacerás carlista o "zanahoria". No nos lo tengas en cuenta, para nosotros eres el gran acontecimiento. A veces nos falta algún que otro tornillo, como irás viendo.

Tu madre está un poco triste porque le han dicho que llegas con regalo, aunque sabemos que tú misma eres el regalo. Ella es muy fuerte, es un pedazo de mujer. Tiene claro que tu nombre será el de la abuela. ¿Te parecerás a ella? Tu padre, que tiene bastante culpa de eso, intentó explicarles a las ratas que no deben hacer el macarra contigo, que hay que quererte y cuidarte mucho. Ya los conocerás, vaya tres. Me lo paso en grande con ellos, con sus pillerías y sus historias.

Aún no has nacido y ya vas consiguiendo cosas. Nos estás uniendo a todos un poco más. Tus hermanos también están esperándote. Seguramente sepas, porque lo notes, que cuando tu madre está descansando y uno de tus hermanos se acerca, manda un beso vía "Tripita de Mamita" para ti. Sabrás también que el super-ratón susurra un "Hola, Carmen" después de besarte. La jefa de las ratas te ha cedido el título de "Princesa de la casa", pero conviene que sepas que no debes tocarle mucho la moral. Seguro que sabrás reinar con coherencia. El ratón colorao alucina cuando te mueves. Si se les ha ocurrido hacer el bestia contigo, la verdad es que lo disimulan muy bien.

Te hablaría un poco de tus "titos", pero somos multitud entre unos y otros. Ya te irás dando cuenta de que es una locura cuando nos juntamos, aunque sean pocas veces. A los abuelos ya los conoces. Me parecen buena gente y quieren mucho a tu madre. Mira a ver si puedes animarla y quererla, porque ella te lo querrá dar todo. Quizá en algún momento, sin que nadie nos escuche, te cuente cómo era ella antes. Fliparías con el cambio que ha dado, aunque a veces le sale la venilla que todos conocemos. Se parece tanto a la abuela...


Por mi parte, hace tiempo que no investigaba por mi cuenta sobre temas médicos. Normalmente he preferido vivir sin saber, por aquello de que en la ignorancia nos atrevemos a vivir de un modo que el conocimiento nos prohibiría. Aún no encontré algo que de verdad me explique cómo ayudar, así que espero que me enseñes. Estoy preparado para tus clases magistrales, a disposición de lo que mande la princesa.

Venga, vale, sí, estamos un poco locos pero tú no vas a ser menos. Nos tienes locos, nos has trastocado un poco los planes y al mismo tiempo nos has unido más. Y eso sin haber nacido. ¿De qué más cosas serás capaz? Estoy impaciente por saberlo.

New Arrival - Tammy Repp

jueves, 23 de agosto de 2007

80. Condéname, Ilusión

Sal de tu escondite, corre, salta, quédate conmigo.
Átame fuerte, erízame por dentro, enloquece mis sentidos.
Ánclate violenta a mi pecho hasta acelerar sus latidos.
Condéname, ilusión, a buscarte entre oasis y brumas.
Pelearemos frente a frente, yo con tus silencios, tú con mis dudas.
Que la batalla no acabe al desaparecer la luna.
Quisiera volver a tu camino por muy lejos que marche.
Quisiera ser compañía y escudo que todas tus sombras espante.
Que tu sonrisa fuese eterna, como eterna es tu vida.
Una vida que me brindas multiplicando la mía.

Sal de tu escondite, átame fuerte, déjame colgando en vilo
para buscarte cada día como si nada hubiese ocurrido
pues de ilusión no se vive, mas del vivir compartido.


Condéname, Ilusión, pero quédate conmigo.

domingo, 12 de agosto de 2007

79. Cambio de Planes

¿Qué pasaría si no hubiese "Planes B"?

¿Y si sólo hubiese un plan único al que tuviese que agarrarme?

¿Estoy destinado a vivir cambiando de planes?

¿Hay alguna fuerza externa que modifica las cosas a su antojo?

¿Hasta qué punto el destino -si existe- y no yo guía mis pasos?



Me preguntaste si estaba preparado para un cambio de planes.
Esta vez el cambio era superior a lo previamente pensado.
Otras cosas pasan sin creerlo posible y nos sorprenden.
Si este cambio es novedad, mezcla de temblor, brisa y ternura,
¿cómo podría decir que no?

lunes, 30 de julio de 2007

78. Historias de Ratas - III

El verano tiene alimentos propios de la estación que ayudan a combatir el calor y la sed. Aunque no sea estrictamente veraniego, este año el postre veraniego especial para niños parece ser la fruta en almíbar. Piña y melocotón en conserva, recién sacados de la nevera. No es sorprendente que las ratas se amotinen:
- ¡Yo no quiero! ¡Quiero "hilao"! - estalla la agitadora.
- ¡Síiiii... "hilao"! - secunda el Tato, pancartero de todas las causas.
- Hoy toca melocotón y piña, más tarde comemos helado - dice su madre, intentando parar la revuelta.
- ¡Pues yo no quiero ma... co... ma...! ¡Yo no quiero piña!

Previendo una segunda rebelión, el Tito dice bien alto:
- ¡Pero qué rico está mi "Sol y Luna"!

La ratita presumida, "amotinada number one", se le queda mirando. Sus ojos viajan desde la cara del Tito hasta su plato con incredulidad, quizá preguntándose por qué su postre, pareciendo lo mismo, es diferente.

El Tito está troceando el melocotón en gajos finos que intercala entre trozos ya partidos de piña.
- ¿Ves? ¡Me voy a comer el Sol!
- ¡Noooo! ¡Me lo como yo!

La muy bandida ha dejado al Tito sin obra de arte y sin postre, y parece que lo come con ganas. El super-ratón "secundador" se ha quedado con su posición normal de boca abierta ante el cambio de actitud de su jefa, y aprovechando el tirón del truco, el Tito le pregunta:
- ¿Qué quieres tú, Sol o Luna?
- ¡Luna! -dice, y mirando a su hermana- ¡Y Sol!

En el paseo de la tarde nos acompañan unas cuantas nubes que no dejan ver el Sol. Las nubes impiden al ratón colorao ver la Luna por la noche. El pobre está entre triste y contrariado, pero no se mueve de la ventana. Ajeno a los juegos de las otras ratas y a las charlas de los mayores, el ratón astronauta sigue mirando al cielo. Su padre trata de explicarle que las nubes quizá ya no estén mañana, de modo que se podrá ver la Luna. El cosmo-ratón, rojo de rabia, no puede reprimir un grito de enfado:
- ¡No! ¡Tato se la ha comido!
__________

PD. Me temo que próximamente tendré que dar al ratón colorao una explicación a por qué hay días de verano en que el Sol y la Luna conciden en el cielo, aunque sea por un espacio breve de tiempo. Se dio cuenta, aunque no dijo nada. ¿Alguna idea?

jueves, 19 de julio de 2007

77. Charletas Trascendentales

Conversation Between Silence and Confidence - Piet Bekaert

Una de las líneas de su ideario personal es que las personas somos como un "Rasca y Gana", ya que a poco que eches un vistazo a su interior, te la juegas. Dice que las charletas trascendentales miden la valía de una persona, su fondo, su riqueza interior.

Es un personaje inquietante cuya conversación me estimula. Hay quien dice que es un chaval infranqueable, que establece una especie de distancia entre él y los demás, que no hay forma de llegar a él del mismo modo que el dardo llega al mismo corazón de la diana.

Lo que creo es que es tímido, y que piensa que su interior es tan complicado que nadie lo entenderá. Que lo que tiene que decir es tan trascendente que no lo puede compartir con cualquiera, sólo con quien lo sepa valorar. Sus conversaciones y "desvaríos" son objeto de colección privada. Quien no lo sabe ver le dice que se complica demasiado, que piensa demasiado, que es un exagerado, pero sus predicciones acaban cumpliéndose con un acierto preocupante.

Así es él, y por eso disfruto tanto sus charlas. Conversar con él es es como una especie de juego de estrategia: tanto cuento yo, tanto cuentas tú, para al final dejarlo en tablas, sin el sentimiento de haber hablado demasiado de uno mismo ni la sensación de haber preguntado más de la cuenta.

Dice haberse vuelto un escéptico, y que esa es su forma de luchar contra el pesimismo. Un escéptico es alguien que no es positivo pero que tampoco cae en lo negro, según él. Dice no saber lo que tiene que hacer con su vida, y quizá una ayuda sea verlo desde la otra perspectiva: "¿Qué es lo que NO tienes que / quieres hacer con tu vida?"

Es una sensación curiosa sentirte útil para alguien que siempre tuvo la palabra adecuada, el consejo certero y una brillantez aplastante en sus observaciones. Es como el gurú del pensamiento actual para los que lo conocemos, si bien sólo nos damos cuenta claramente de esto en momentos de apuro.

Te entiendan o no, la felicidad es un camino propio. Lo que cuenta al final es todo lo que hayas adelantado en ese camino, sin hacer comparaciones con otras personas y otros caminos. Me hace mucho bien que seas como eres, doy pasos en mi camino personal gracias a ti.

Sé que me lees desde hace tiempo, aunque no escribas. No será por este medio, desde luego, pero nos debemos algo. ¿Para cuándo otra charleta?